7 de junio de 2014

Me beso, y no quería que nadie más se posara en mis labios. Me beso, y quería sólo a su lengua jugando con la mía. Entre besos nos dijimos "Te quiero", no hablamos, nuestras bocas sólo se abrieron para sujetarse una con otra, para  bailar, para gozar, para gemir. Nuestros cuerpos se entrelazaban, manos con cintura, brazos con cuello, labios con labios, lengua con lengua, mis piernas en su regazo. Era así, que yo no quería a nadie más, quería a ese mismo sabor confundido con el mío, esa saliva ahora en mi saliva. Su boca, sus mordidas.