Hay necesidad de apagarse. Y es cobarde, tonto, y estúpido pensarlo pero, hay necesidad de apagarse... de dejarlo todo. De guardar los libros en cajas, y los recuerdos revivirlos, sufrir, para nunca verlos más. Es cuestión de esperar, hay final. Apagarse sería entonces, dejar de sentir, de creer, de mirar, de escuchar, y luego, se me va la idea.