1 de septiembre de 2014

Ya es diferente ¿Sabes? He empezado a soñarte, a grabarme tu voz y a reproducirla en mi cabeza como el mejor sonido. He planeado tantos encuentros, que podría no ser coincidencia encontrarnos un día en la librería, o en algún jardín, en aquella noche que hemos soñado, o en un baile. Qué podría ser, si mis lágrimas han vivido mucho más tiempo de lo esperado en mis mejillas. No sé que es lo que tú piensas o sientes, y en realidad no lo sé, y me mata la espera y las ganas; el pecho me duele y palpita al mismo tiempo.