2 de agosto de 2014
Veces... veces que no se cuentan, que no se pueden, que no se repiten, que se viven con el corazón abierto, sin miedo a la herida. Veces, veces que no se pueden contar, que son tantas, que perdí la cuenta desde la primera, he perdido la memoria de ti, te he estado viviendo una y otra vez, como me lo dijiste, como me aconsejaste, sin miedo a morir. Con el corazón bien abierto, para que lo lastimes, para que me hagas sufrir, para que le dispares, y lo acuchilles, para que hagas de él lo que te plazca, amor. Yo sé, yo sé, confió en ti, y en tu dulzura, en esos ojos que nunca me mienten, en esas manos que acarician a está piel que ha pasado por tantas, sin miedo me dices, y yo te escucho, porque no te tengo miedo, ni a tu abandono, ni a nada... porque con tu recuerdo tengo, y me basta para vivir unos años más.