Siempre niña fuerte, mujer débil. Siempre caricia, golpe, ternura y maldad. Siempre tristeza, alegría, lágrima y sonrisa. Siempre grito, odio, carcajada y felicidad. Siempre mala, siempre buena. Siempre locura, deseo, pasión. Siempre tú tan infame, tan bella. Yo no sé que jodidos eres, si una mujer buena, o un ángel demasiado malo, no sé si eres luna o sol, nube o estrella. Me confundes chica tierna, me confundes... estrella.