7 de agosto de 2014

No le puedo decir mucho de mí. Tengo cambios de humor repentinos. Unos días me la paso de la mierda, y luego al siguiente día despierto con muchos ánimos. Días que quiero dormir para siempre, y otros en los que me la paso despierta la mayor parte del tiempo. Adoro bailar, me encanta bailar música movida. Me encanta cantar música francesa por las noches, y en las mañanas. Me gusta mucho dibujar, soy como una niña pequeña, siempre con mis flores, mis soles, mis estrellas y mis nubes (Aunque no lo hago muy bien, y creo que hasta un niño es mejor que yo). Me gustan las pecas, y los lunares. Las sonrisas repentinas, y ese brillo en los ojos que a uno le sale mientras es feliz. Siempre cuando estoy nerviosa río demasiado, y cuando estoy llorando empiezo a desatar carcajadas como loca, quien sabe, tal vez de esa forma mi corazón me dice que no me sienta mal. Me gustan los colibrí, las mariposas y las cucarachas (Lo sé, lo sé, es raro...)
Me gusta mi pelo largo, aunque me da mucho calor, pero creo que me servirá en invierno, ja. Adoro mis pecas en cada mejilla, es una de las cosas que más me fascina de mi cuerpo, y esos lunares en lugares extraños y sensuales. Creo que saque a esa sequedad y frialdad de mi padre, y también en lo pequeño. Saque las pecas y manchas de mi madre, y esa pequeña ternura que a veces me da. Adoro a cada una de mis hermanas, siempre cuando estoy mal ellas saben como sacarme una sonrisa. Me encanta caminar y escuchar música mientras leo, encerrada en dos mundos fascinantes. Usualmente duermo a las 5 am, razón: Me encanta dormir con sueño, de esas veces que sólo tocas la cama y caes rendida. Me fascina leer y escribir, son de las grandes cosas que me gusta hacer, usualmente escribo cuando me siento mal, pero creo que esta vez es diferente. Soy el conjunto de muchas cosas... y no muchos me conocen así, de esa forma, creo que nadie.