12 de agosto de 2014

Muchas veces te llame: ayer, tristeza, pasado. No, nada de futuro, no creí que fueras tan grande, tan inesperado, no creí que durarías tanto tiempo, aquí conmigo, enamorado. Creí que eras una cosa fugaz, que tus caricias eran vacías, y me enfrasque en el beso, en el primer beso, que fue magia para mi piel, para mis labios, para mi corazón palpitante.