Tiramos todo al piso
las mentiras, los reclamos, las razones, los golpes, las lágrimas
y nos quedamos con la verdad, que tú sabias, que yo sabía
pero he aquí: nunca no lo habíamos dicho
nos dijimos la verdad con los párpados cerrados ante los ojos
con los labios pálidos de tanto no besar
con las manos rígidas de tanto no entregar caricias
con los pies lejanos, distantes, sin dar paso a paso, un camino a nuestro cuerpo, a nuestra compañía
nos dijimos la verdad
que tú sabías, que sabía
eso lo sabíamos, y entonces lo tiramos todo
las angustias, los motivos, los contratiempos
y nos quedamos con la verdad.