24 de junio de 2014

Al final nos estamos arriesgando a no querernos, a olvidarnos, a mirar un jardín, una sonrisa, tú una cintura, yo una barba; unas manos que no acarician, unos besos que no se sienten, mordidas a los labios sin dolor alguno, caricias a los ojos, palabras al viento que ya no susurra nuestros nombres, a leer un libro, leerte a ti, a verte a ti, a sentirte, sin hacerlo y recordarnos.
Porque te tengo y en realidad ni una pizca de tu piel, de tu roce, es mía.
Porque te huelo, te saboreo, te resucito, sin tenerte a mi lado.
¿Qué jodidos era el amor antes de ti?
una tontería, un espejismo bello, un veneno, café dulce, pero tú eres lo contrario, el café amargo y el que más disfruto, una sonrisa malvada, la más hermosa y perversa de todas.
Eres el universo, la humedad, la lujuria, el deseo, el dolor, el cariño ante mis ojos.