A mí me gusta el mundo en el que usted habita, lleno de caracteres mágicos, un nomo que le gusta el café y es arte, hombre sin nombre y sin años, un nomo que le tiene miedo a las mentiras y engaños, que le gustan los sabores extraños y ricos, que es gustoso de tomar café con el sonido de la lluvia como fondo, y un buen cigarro, que se metamorfosea en lo que quiera...