Te espere, siempre tan tormentoso como siempre, e igual de inexplicable; te espere, como si fueras la peor de las tempestades, me prepare, prepare a mi corazón y le puse una armadura de cartón... era lo único que tenía para este pobre corazón, pero tú llegabas provocando todo, nunca dando nada, tú siempre fuiste algo que me volvió un poco masoquista.