ahora todo me cansa, me fatiga, pareciera que en realidad tengo
alma de anciana, que sólo se queda en la cama un final que se ha tardado
mucho ya. Puedo salir, ver sonrisas, abrazos, escuchar risas y cantos,
sentir el viento, los rayos del sol tocando mi piel, puedo un día ver
aquel escenario tan bello con un sin fin de aciertos y al día siguiente
quejarme de todo. Sólo espero, ese no es el problema, el problema es
que no sé que es.