Todo fue y es de una forma tan rara. Un chico pidiendo un consejo de amor a una chica que no sabía nada sobre éste. Se comenzó sin prisa, dándole pequeñas caricias a la amistad, para que el amor quisiera posarse en sus corazones. Todo se fue dando, se compartieron pequeñas y simples cosas, se rieron de las desgracias, y se susurraban secretos cada noche. Se mandaban besos por correo de viento, pidiéndole al cielo que su amistad nunca acabara.