13 de noviembre de 2014

Ausencia: Eso hay ahora en mis manos, ausencia de ti. Eso hay en mis ojos, no te miran más. Eso hay en mis oídos, no te escucharán más. Eso hay en mi corazón, no te sentirá más. Y aunque no sea del todo cierto, así me siento. En mis manos frías no hay ausencia, porque ahora escribo, y cuando escribo no hay ausencia en mi corazón ni en mi cuerpo, y esta tenue escritura provoca ruido, un frágil ruido que se plasma en las hojas, que lo palpo, que lo toco y no hay ausencia en mis manos. No la hay pero, no puedo prometer que no estará mañana.