19 de septiembre de 2014

Estás migrando de un lado a otro, te sientes cómodo y luego no. Pasas de estar frío a caliente, cambias de cuerpo, de sentir, de emoción, y al parecer para ti es común salir por las noches a un bar y hablarle a cualquier chica solitaria que necesite lindas palabras y un cuerpo en el cual descansar. Y despiertas espantado de ti mismo, y dices: No, esto no es normal, no soy yo. pero el error está en que regresas a los bares, no a los mismos, no cometes errores, "Nuevas chicas" siempre mencionas, y un hueco se convierte de poco en mi corazón, un pequeño orificio, nada (Aún) profundo, pero quién sabe, podrías hacer que se transforme en un agujero negro, y que ahí te quedes, perdido por siempre.