Dolores nuevos, sabores amargos, sentimientos que caen, que se desvanecen como arena, que bajan, que ya no son marea. Dolores nuevos, huecos, vacíos. Y siento algo en mi pecho, un dolor que parece que ha nacido en la garganta y se ha ido hasta mi corazón. Deseo, deseo que te esfumes, que seas un sentimiento viejo, un dolor menos nuevo. Y mis ojos no desean llorar hoy por ti, porque de nada sirve, te perdí, y vaya, cuánto lo intente, que me quisieras, que me conocieras una pizca, pero parece que mi desastre no te gusto.