Disfruto de caminar en la noche
Más un lunes o un miércoles
Los fines de semana hay gente aún manejando
sus ruidosos coches
Ni un alma se ha de cruzar por mi camino
Ruido de hojas de arboles moviéndose
Animalitos nocturnos haciendo su camino a casa
Se me ocurre ponerme los audífonos y cantarle a las estrellas
o a las nubes, que a veces se quedan como compañeras de la luna
Me fascina el ir lento, sin prisa
Admirar cada silencio
cada tono de obscuridad sobre las casas, sobre mi piel
si me dieran un pequeño momento de eternidad
por supuesto
sería ese