10 de julio de 2014
Yo nací poco después de que murió la estrella más bella, después de que habían pasado tantos años de bella gloria, de hermosa vista, tenía una inteligencia admirable, manejaba tan bien las palabras y las letras le salían como agua entre los dedos, sonreía y todos sonreían por el simple echo de que era algo natural hasta el punto en que su tristeza entristecía a todos. Ella era una estrella, y yo no sé que clase de juego era, un desastre, con manos torpes, y pies incapaces de dar un paso bueno, con mente perdida en otro universo, yo volaba, por eso no sabía ocupar bien tal cuerpo, tenía el cabello enmarañado, como arbustos y una piel de espinas, o quizás un corazón de espinas, hería y no sabía de que forma, yo era incompetente totalmente...