15 de julio de 2014

Tus palabras ya no destruyen. Tus palabras malas ya no hacen llorar. Los golpes ya no los das. La sangre ya no brota. Tus pies de humano no la van a alcanzar. Ella tiene alas, porque es una diosa. Nunca la supiste apreciar.

Ya no escucho los gritos, la casa está callada. No escucho reclamos, golpes, y peleas. No escucho que llore... creo que ya está bien.