Tus palabras ya no destruyen. Tus palabras malas ya no hacen llorar. Los golpes ya no los das. La sangre ya no brota. Tus pies de humano no la van a alcanzar. Ella tiene alas, porque es una diosa. Nunca la supiste apreciar.
Ya no escucho los gritos, la casa está callada. No escucho reclamos, golpes, y peleas. No escucho que llore... creo que ya está bien.