21 de julio de 2014

No teníamos citas precisas, nos veíamos cuando ella tenía tiempo, sólo una hora era suficiente para llenarme de ella, impregnarme de su olor y su sabor.  Siempre quería verla, siempre quiero verla. pero no quería que llegará a odiarme por la estupidez de enamorarme de ella. Cansado de esto, de las risas cuando le decía "Te quiero", cansado ya en la noche fui directo a su casa, sin pensarlo un poco. Yo tenía unas llaves, ella me las dio porque sabía que cuando ella me necesitará yo iba a estar ahí como un tonto. No la encontré en su cuarto dormida, nada. Prendí las luces de su comedor, y ella estaba ahí, sonriéndome provocativamente... Me pronuncio en el oído "Te tardaste mucho" y no sabía que jodidos era esto, no sabía si para ella sólo era un acto sexual, pero yo le hacía el amor y con eso me bastaba, tenerla al menos en ese momento, para mí.