Me pase cada noche escribiéndote, descalza, caminando de mi sala a la cocina, de la cocina a mi cuarto. Así me tenías, completamente loca, completamente cuerda, me pase cada noche exigiendo a mis sueños poder tenerte, un minuto o al menos varios segundos, pero nunca culmino en el beso, siempre termine empezando el "Te quiero"
Al despertar eras lo primero, nunca un sueño saciaba todas mis ganas y mis tristezas de tenerte
me cambie de corazón varias veces, pero estos siempre aprendían una y otra vez nuestra historia y se enamoraban de ella, se enamoraban de ti y de lo tonta que fui.
Imagine y escribí encuentros en los que te besaba, te abrazaba y te pronunciaba cada uno de mis poemas, cada una de mis letras, cada una de mis tristezas, de mis lágrimas...
me la pase toda la vida imaginandote, sólo eso, fui una cobarde.