25 de julio de 2014

Me parece casi innecesario que vengas aquí y me ilumines con tus ojos. Me parece casi innecesario que llegues regalándome caricias que nunca te he pedido. Me parece innecesario que crees una tempestad en mi cuerpo con tus besos. Me parece casi, casi innecesario pero, ese casi se ha convertido en nada y innecesario en necesario. Me parece necesario que aparezcas, que dormites junto a mí, que te acuestes junto a mí...