Eres un recuerdo sin sentido. Un recuerdo que ya no tiene sabor. Eres un recuerdo con el que juego a que lo quiero, a que lo necesito. Y me parece tan fácil hablar y escribir de ti, de tus manos, de tu espalda, de tus pechas, de tus lunares. Eres algo totalmente divertido para mí, te manejo a mi antojo, te hago lo que quiero, cuando quiero... y es tan divertido besarte en letras, y que tú creas que aún te quiero.