25 de junio de 2014

Te mire un poquito, apenas de reojo, eras tú y no eras tú.
Más bien, eras tú, pero ya no eras el recuerdo de lo que fuiste.
Ya no sonreías, y te quitaste la barba que tanto me gustaba, ya no me mirabas impaciente, ni me abrazabas con fuerza.
No eras, y me resigne completamente a que volvieras.