1 de junio de 2014

Quizás no funcione de este modo, en querernos así, de cobijarnos con palabras, de caminar con el corazón en las manos, de enredarnos los recuerdos a los pies y caminar sujeto a ellos, quizás ésta no sea la gran forma de querernos, de desear nuestros perfumes, nuestras humedades, de planear futuros con ojos cerrados y la esperanza rota. Quizás ésta no sea la manera de quererte, de enviarte cartas con las mismas cosas, con las mismas palabras, escritas en diferentes partes, con la misma posdata: No me olvides.