Este "Quizás" que nos pronunciamos con los ojos cerrados y las bocas entre abiertas, y la lengua deseosa, las manos que tiemblan, el corazón que se para y acelera como si viviera por amor; este "Quizás" tal vez es una mentira, tal vez nosotros y nuestro cuerpo ya a pronunciado un "Si" y hemos volteado la cara, creyendo que los encuentros son nada más eso ni un destino, son mera casualidad que nos hayamos visto los ojos mientras caminábamos y nos perdíamos en pensamientos tontos y vacíos, y hubiéramos sonreído como dos niños contentos por tener un nuevo amigo.
Nos mirábamos como si nos quisiéramos acabar con la mirada, nos desnudamos las entrañas, nos despojamos del sobresalto, y los fantasmas del ayer, de amores pasados.
Nos tocamos uno a uno los poros, los relieves, las curvas, las montañas, bebimos de nuestro sexo, y nos acariciamos como teniendo miedo de desaparecer, lentamente y rápidamente, fuerte y suave, como viento en tu pelo, como si fuera un sueño mutuo, sobre dos ilusos que ya no saben nada, que se tocan tratando de no herir, que se quieren...