20 de mayo de 2014

Mirar a la mujer en su estado puro, mientras duerme, mientras mira asombrada las estrellas y la noche la cubre con su manto, mientras está sin maquillaje, mientras se ducha y el agua toma sus formas tan sublimes, mirarla deseosa y amorosa, mirarla mientras derrama lágrimas de tristeza y de rabia, simplemente mirarla en su gran estado puro, mientras lee y sus ojos comen con la mirada, mientras baila y sus figuras danzan una a una mostrando su hermosura, escucharla cantar y bailar (No importa si bien o mal) pero mirar esos pasos torpes y esa voz celestial, esas ganas, mirarla mientras te acaricia y te lleva con ella al fin del mundo sin caminar ni un paso, mirarla mientras tiene un orgasmo, tan bella, la creación más hermosa de Dios, de la naturaleza...