20 de mayo de 2014

La miras a los ojos y ya no te ven como deberían, la abrazas y ella no te corresponde el abrazo, ya no te sujeta por horas, te suelta de repente, le besas las mejillas y no sonríe como una niña cuando estrena algún juguete, ya no sonríe... es ahí, cuando te das cuenta, que ya nadie roba sus sueños, que ella tiene todas las noches pesadillas, y los recuerdos buenos ya no la ayudan, entonces ves sus cortadas y empiezas a llorar, porque sujetabas sus manos, pero nunca la observaste bien... ella no está bien, y no lo estará, necesita la ayuda de ella misma, pero ¿Cómo? si ni siquiera sabe quien es a la que mira de reojo en el espejo, no sabe quien es... se perdió a sí misma.