8 de abril de 2014
Me arropaste, yo parecía un gatito que prefería el frío y la soledad, me cuidaste como si fuera una niña pequeña, me querías hacer reír a cada instante y yo parecía un poco asustada, cuánto cariño había en ti, y cuánto desapego había en mí... pero así paso, que te fui queriendo, aprendí a ser tierna, solo un poco, tú aprendiste a ponerte un poco serio, los dos enseñamos los secretos de nuestros cuerpos, desatamos los misterios, los dos nos queríamos, realmente nos queríamos, y solo así como empezó, nos volvimos extraños, y ya nunca vimos al amor a los ojos, nunca lo vimos como cuando estábamos juntos.