23 de marzo de 2014

Tengo un par de recuerdos guardados en una vieja caja de cartón, está en mi habitación, totalmente olvidada por años, a veces quiero abrirla, si, no, no, si, mi cabeza da vueltas... esta caja lleva recuerdos que son como una navaja de doble filo, me pone sentimental, triste y feliz, algo destructivo y reparador. En ella tengo guardadas tus cartas, las pocas cartas que te atreviste a escribirme aún  sabiendo que eras muy mal escritor y tú no te llevabas con las cosas cursis, estas cartas... me recuerdan a ti diciéndome una y otra vez "Pero no te rías, no soy bueno y lo sabes"; esta en ella la única rosa que me regalaste, una rosa marchita, con los pétalos caídos, que a pesar de que te decía que no necesitaba nada de tonterías me la regalaste y me dijiste "Al menos no es roja"; también están tus fotos de pequeño, del pequeño niño que era feliz, ese bebe con pañales y esa sonrisa de oreja a oreja. Te tengo guardado, en una caja vieja y pretendo pensar que ahí siempre te vas a quedar. (No necesito abrirla para recordarte o recordar que hay en ella)