Que tú seas mi vida, mi pedazo de cielo... que cursi suena eso. Mejor que tú seas tú, sin pretender ser nadie más, que tú seas el odio, el amor, el deseo, la pasión, que tu seas un sol que calienta, una lluvia que me moja, que tú seas un trueno que acecina, un huracán... que tú seas tormenta y relámpagos, que seas, y que nunca dejes de ser.