30 de marzo de 2014

Cada vez hay heridas mucho más profundas que las anteriores, el miedo regresa, y con este las angustias, desvelos y sueños rotos. Viene siempre acompañado de dolor... de letras, que parecen sangre, de sangre negra, de manos rotas, de lágrimas perdidas, de un cuerpo sin vida.