No soy tu afán de quererme, no soy la luna que te abraza, no soy una de
las afortunadas que te mira, no soy ni si quiera la ausencia de tus
labios, no soy la almohada que te escucha llorar por las noches, no soy
la razón ni la cordura, no soy la respuesta ni siquiera la pregunta, no
soy para ti lo que yo quiero ser, tu eres para mí lo que tu ni siquiera
deseas.