15 de noviembre de 2013

Mis espinas...

En mi interior se encontraba la chica mala, que era como un virus, una enfermedad; que rechazaba todas las curas, que era sobre llevada a dosis máximas de alegría, & eso no servía; lo mío era una espina, o miles de ellas en una rosa, una rosa muy bella, una rosa que todos querían alcanzar, & cuándo la conocían realmente, se largaban como los cobardes que son. Nunca nadie quiso mis espinas. Nunca nadie soporto mis defectos.